
Me encontraba en clase de diseño corporativo con la Williams, mujer pelirroja de carácter fuerte cuya sonrisa denotaba un dejo de maldad y malicia muy rico para mis veinte años; salí a comprar un café en lo que era la magna obra de la UPAEP de esos tiempo cuando veo las imágenes que me dejaban ver que algo o alguien había hecho algo malo que de alguna manera me movia uno que otro sentimiento por la gente que estaba allí en ese momento.
Ese día a alguien se le ocurrió estrellar aviones comerciales en objetivos civiles de los Estados Uidos y aunque hay ocasiones que dejo en duda el pensamiento del poderío mundial que tenemos como vecino no dejo de pensar en las muchas historias de la gente que vivió en carne propia esos sucesos y que marcan la historia de los primeros años del siglo XXI.
Han pasado siete años y aún en muchas páginas se puede observar la magnitud de la tragedia. Imágenes, videos, estudios y muchas teorias que si fue un auto complot, que si Osama Bin Laden, que si Bush quería reactivar la economía de EU, que si el diablo se aparece, que los ovnis... pero en este momento ninguna puede dar vida a esas más de 3000 personas que se extinguieron aquel 11 de septiembre de 2001.
Y la vida continúa y seguimos luchando, soñando, peleando en guerras a veces tan innecesarias, caen regímenes mientras que otros se alzan y como dice Louis Armstrong... and I think to myself, what a wondeful world...
No hay comentarios:
Publicar un comentario