lunes, 16 de marzo de 2009

Una noche soñada

No siempre resulta fácil abrir un programa tan prometedor y eso Joshwalls lo sabe muy bien; ser antecesor dentro de una noche esperada desde hace años no fue tarea fácil para este novel DJ que cada noche retumba los muros de Sibari. Una alfombra roja recibía a los asistentes quienes eran asaltados por el destello del flash cortesía de Panóptico, al fondo, la mesa con bebidas de cortesía seleccionadas al azar permitía darle un toque glam a la atmósfera.

Isaac llego con minutos de retraso pero no importaba esperar un poco más cuando el sueño se estaba materializando. Y es que desde hace unos años cuando empezó a ponerse en boga traer Dj’s de otras latitudes el apellido Escalante resonaba fuerte para reventar los salones del house pero se carecía de la infraestructura y los medios.

1:15 de la mañana. Mientras el láser se clonaba en las esferas cristalinas y el line up estaba por terminar Isaac Escalante se disponía a ensalmar cada uno de los presentes en el salón house de Sibari. Aplausos, gritos, vasos y botellas en alto brindaron por la llegada del mesías electrónico de Living, cuya fama y talento es reconocido no sólo en México; Los Ángeles, Montreal, Toronto son algunos de los sitios donde sus producciones han sido dignas de alabanzas y no por algo su presencia es muy solicitada y muy recurrida en eventos como The Week en Sao Paulo.

Isaac posee elementos que lo mimetizan en el medio: es un joven menudo de labios delgados, mirada expresiva, no muy alto físicamente y pasaría desapercibido entre las masas, sin embargo el talento que irradia se conceptualiza al observar los mares humanos bailando Zambomba, Mónaco, Laguna, entre otros. Placeres culpables para los oídos, orgasmos visuales en cuerpos semi desnudos, sabores de verdaderos genios.

El desarrollo nocturno eclipsó a los presentes dentro del mosaico tribal, house y electro house que fusionó Isaac con su público. La comunión entre el DJ y las masa ufano a todos aquellos que logran cada noche dar lo mejor de sí para una comunidad demandante, objetiva y pensante.

A pesar de que continúa siendo una osadía pedir un trago y la desesperante necesidad de aire y espacio, poco a poco la calidad en el servicio ha mejorado en Sibari. No sorprenderá que cada vez se noten más las mejoras en eventos y la calidad de las producciones que el lugar ha generado en tan poco tiempo, y será precisamente el tiempo el que marcara las pautas a seguir de este sitio.

La noche transcurrió sin prisas, horas después de aquél line up me encontré a Joshwalls haciendo otra cosa que también sabe hacer muy bien: disfrutar de una buena mezcla. Atrás quedo la apertura de la noche que en los suelos de Sibari logro la gestación anhelada.

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