Hay quien dice que volver a ver a los ausentes es reencontrar la llama de la memoria y volver a verte me ha dejado un grato sabor de boca; a pesar de lo inesperado del reencuentro pude comprobar que algunas cosas no han cambiado.
El olor a la eternidad que impregna la habitación en la que me hallo no me deja menores dudas, eres tú y estás casi idéntico a como te deje hace un par de años, sólo que las circunstancias son distintas. Es un beneplácito saber que existes aún, han cambiado algunas cosas.
Una chamarra olvidada en el asiento posterior del vehículo me permite tener un pequeño universo tuyo, escencias de como eres ahora, kinéstesicamente un poco fría con un olor agradable, pero me deja pensando que quizás hoy dormiras con alguien más y a mi solo me queda contemplar aquella vestimenta inerte, no importa no hay peor lucha que la se abandona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario